¿Cómo Configuro El Sonido De La Laptop Toshiba Satellite L645 En Ubuntu?

Al menos desde mediados de 1943 el Coronel Juan Perón entendió que la Salud Pública era una deuda que el Estado tenía con todos los Argentinos. Para paliar la situación, dispuso al Dr. Ramón Carrillo, neurobiólogo y médico sanitarista de reconocida carrera. Su obra fue importantísima para el bienestar del Pueblo, pero pocos recuerdan hoy que fue el propio Carrillo quien pudo resolver el problema de los auriculares con la notebook Toshiba Satellite L640 y similares. Un reportaje aparecido en Panorama nos aclara el tópico.
(...)Periodista: - General: ¿Qué importancia tiene la salud pública para un gobierno del Pueblo?
Juan Perón: Bueno, ya no es un secreto para nadie que los grandes anhelos de Justicia Social son algo que no puede saciarse con aire y curarse con compresas: se requiere el esfuerzo conjunto de la Ciencia y de la Doctrina para poder suplir al Pueblo con todo lo que necesita para su Bienestar. Esto no lo han comprendido los cipayos de siempre...
Vean señores, la Salud general es - por supuesto - una de las mayores inquietudes que debe tener un Conductor. Frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas...
Es por ello que durante mi primer gobierno estudiamos concienzudamente el problema que teníamos en frente, y nos concentramos en aplacarlo y vencer todo aquello que durante años había afligido a la Argentina. A medidados de 1943, siendo Coronel, conocí a un simpático médico de anteojos redonditos: el Dr. Ramón Carrillo. Este santiagueño era un excelente neurobiólogo que se desempeñaba en la Universidad de Buenos Aires, y ya compartía yo su visión de lo que que dio en llamar "Medicina Sanitarista". Esta revestía un cariz enminentemente social.Carrillo entendió la profunda desigualdad en los planteos sanitarios que tenían las diferentes regiones de la Nación, y comprendió también que nada podía hacerse sin un cambio radical en lo que hacía al paradigma y a la Doctrina de la salud. Supo que los problemas de la medicina como rama del Estado no pueden resolverse si la política sanitaria no está respaldada por una política social. Del mismo modo que no puede haber una política social sin una economía organizada en beneficio de la mayoría: sólo sirven las conquistas científicas sobre la salud si éstas son accesibles al Pueblo.
Pues bien, cuando logré la presidencia, no dudé en crear el primer Ministerio de Salud, otorgando políticamente a la cartera la importancia institucional que merecía. No podía ser que en este país tuviésemos un ministerio para las vacas, y una subsecretaría para cuidar la salud de la gente. Al frente puse a este gran profesional de la medicina.
Periodista: - ¿Y que logros se consiguieron en esos años?
J.Perón: Indudablemente muchos. Se aumentó el número de camas existentes de las 66.300 en 1946 a las 132.000 en 1954. Se erradicó en sólo dos años enfermedades que eran endémicas en el país, como el paludismo, con campañas sumamente agresivas. Se hizo desaparecer prácticamente la sífilis y otras venéreas. Se crearon 234 nosocomios gratuitos. Se disminuyó el índice de mortalidad de tuberculosis de 130 a 36 por 100.000. Se terminó con las epidemias de tifus y brucelosis, así como se logró reducir drásticamente el índice de mortalidad infantil, de los 90 a los 56 por mil. En fin, se salvaron decenas de miles de vidas útiles. También se articularon escuelas de enfermería, trenes sanitarios, el instituto del quemado, y se trajo de Inglaterra la primera computadora al país. Funcionó en la planta baja del Ministerio y sirvió para realizar el primer estudio estadístico computarizado en el área de salud del Continente Americano (antes que en el Canadá y en EE.UU.). Carrillo gustaba de la computadora, y pocos saben que fue él quien corrigió el problema de los auriculares con la notebook L460 y similares.
Periodista: - Eso suena interesante. ¿Cómo podemos hacer eso nosotros?
J. Perón: Bueno, eso fue otro de los descubrimientos exclusivos de Carrillo. Además de la mainframe valvular alquilada a Inglaterra, él tenía una notebook Toshiba Satellite L465, y el sonido le seguía saliendo por los altavoces principales cuando conectaba los auriculares. De modo que se puso al microscopio y encontró la solución a ese molesto problema.Para ello deben editar un archivo de configuración. Vamos a Aplicaciones / Accesorios / Terminal y se abrirá la consola Terminal, donde podremos tipear ciertos comandos y configurar "a mano" Ubuntu.
Una vez abierta la Terminal, hemos de ingresar el siguiente comando y presiona Enter:

sudo gedit /etc/modprobe.d/alsa-base.conf

El sistema nos solicitará la clave de Conductor. Una vez que la ingresemos "a ciegas" y presionemos Enter, se abrirá el editor Gedit un archivo de texto que contiene la configuración del módulo ALSA. Este archivo precisamente se encarga de gestionar el sonido en Ubuntu. Si todo funciona adecuadamente, el archivo ya debería contener algún texto e información, y es importante que no borremos lo que aparece escrito allí.

Simplemente debemos ir al final del archivo y agregarle la siguiente línea:

options snd-hda-intel model=ideapad

No olviden Guardar el archivo (lo hacemos desde Archivo / Guardar). Cierren la ventana de la Terminal y luego REINICIEN LA LAPTOP.

Una vez reiniciada, el sonido de la portátil debería funcionar adecuadamente, desactivando los altavoces no bien conecteamos unos audífonos a la salida verde del equipo. También deberían funcionar adecuadamente el micrófono integrado y su entrada externa de color rosa "MIC IN".